¿Qué opciones tengo para hacer entregas más rápidas?

¿Qué opciones existen para entregar más rápido en la última milla del e-commerce?

No hay duda de que el futuro del e-commerce pasa por acercar los productos a los clientes para poder realizar entregas más rápidas. ¿Pero qué opciones tienen las tiendas online para acelerar el reparto en la última milla? A continuación te resumimos los diferentes enfoques disponibles para tu e-commerce y las ventajas y desventajas de cada modelo. ¡Tú decides!

“El ascenso de las ventas del comercio electrónico, la coronación de la velocidad de Amazon como el patrón oro de la excelencia y la creciente disposición de los consumidores a pagar un poco más por los envíos ultrarrápidos alimentan la tormenta perfecta que está revolucionando la última milla”, afirmaba Dimas Gimeno, expresidente de El Corte Inglés, en un interesante artículo en Alimarket.

Para hacer frente a esta “tormenta perfecta”, las tiendas online tienen a su disposición varias alternativas: desde abrir hubs logísticos dentro de las ciudades a apostar por las entregas en tienda, los puntos de recogida o las taquillas para e-commerce. ¿Cuál de estas opciones es mejor? Conoce los pros y contras de cada enfoque para decidir cuál se adapta a las necesidades de tu e-commerce.

Hubs urbanos

Los “urban hubs” son centros logísticos propiedad de un operador de comercio electrónico que se sitúan dentro de las ciudades. A diferencia de los centros logísticos del e-commerce convencional, los hubs urbanos son más pequeños y tienen ubicaciones céntricas. Eso ofrece la ventaja de poder realizar las entregas más rápido y ahorra distancia recorrida; pero dispara los costes debido a los elevados precios del suelo urbano y complica mucho la operativa logística, al tener que gestionar un centro logístico en cada gran ciudad. Por ejemplo, Amazon ha instalado recientemente en Nueva York un hub urbano de 80.000 m2 que ha costado la friolera de… ¡100 millones de dólares!

Puntos de recogida

También conocidos como Click & Collect, se trata de establecimientos ajenos a la tienda online en los que los compradores pueden pasar a recoger sus pedidos en un amplio horario. Este sistema funciona desde hace tiempo y lo utilizan por ejemplo Amazon o Ikea. Sin duda, reducen los costes logísticos al convertir la entrega puerta a puerta en un reparto convencional y ofrecen flexibilidad a los clientes para recoger las compras donde y cuando les vaya mejor. Sin embargo, el cliente debe desplazarse para recoger el pedido, algo a lo que no siempre está dispuesto: según Deloitte, el 76 % de los clientes prefieren la entrega a domicilio frente a otras opciones como los puntos de recogida.

Recogida en tiendas

Los retailers con presencia en el canal físico y el online tienen la posibilidad de ofrecer a sus clientes la opción de recoger los pedidos en cualquiera de sus establecimientos. Esto abre interesantes perspectivas para implementar una estrategia multicanal, proporcionando al cliente la flexibilidad de comprar en el canal que le resulte más cómodo en cada momento. Sin embargo, es una opción que solo está disponible para los grandes retailers con implantación en las principales ciudades, pero no para los “pure players” que solo venden en Internet. Entre los retailers que están apostando por la estrategia de las recogidas en tiendas figuran cadenas como MediaMarkt, Fnac, Mango o Bershka.

Envíos desde tiendas

Una variante de la estrategia anterior es usar las tiendas físicas como mini centros logísticos para la preparación de los pedidos y la entrega más rápida a los clientes. Por ejemplo, Zara ha reconvertido una de sus tiendas en Londres en un espacio dedicado solo a la venta online y otras cadenas realizan envíos desde sus establecimientos, lo que ofrece una mayor rapidez. Sin embargo, esta opción requiere de nuevo una amplia implantación, así como disponer de suficiente espacio y personal en las tiendas para preparar los pedidos. Por lo tanto, no es viable para los “pure players” y añade una notable complejidad operativa a la gestión de un establecimiento abierto al público.

Dark Stores

Llevando más lejos los conceptos anteriores, algunos operadores están convirtiendo algunas de sus tiendas en las llamadas “dark stores”, es decir, establecimientos que no atienden al público y se dedican exclusivamente a preparar y servir pedidos online. El gigante estadounidense Wal-Mart es uno de los que está apostando más decididamente por este concepto, así como la cadena británica Tesco. Sin embargo, este modelo solo parece rentable para los supermercados online que tienen muchos pedidos de volumen; es la única forma de amortizar los costes inmobiliarios y operativos que supone tener un local en la ciudad dedicado exclusivamente a la gestión de los pedidos online.

Taquillas inteligentes

Habilitar consignas habilitadas para recoger pedidos de e-commerce en ubicaciones céntricas o incluso en los propios edificios residenciales (como ofrece Correos con su servicio CityPack) es una idea que lleva tiempo desarrollándose en el sector del e-commerce. Hay varios operadores que ofrecen este servicio como Pudo, Mayordomo o Deliverty. Sobre el papel, se trata de una excelente manera de agilizar las entregas y reducir la complejidad del reparto en la última milla. Pero este enfoque no acaba de cuajar entre los consumidores, como demuestra el hecho de que apenas el 4 % de los pedidos de e-commerce usan este sistema frente al 81 % que se entregan a domicilio. 

Almacenes urbanos

Finalmente, cada vez están ganando más terreno los llamados almacenes urbanos. Se trata de centros logísticos medianos, ubicados dentro de las ciudades, que ofrecen servicios de fullfillment y entrega rápida de pedidos a tiendas online. A diferencia de los hubs urbanos, este tipo de centros no son propiedad de un e-commerce, sino que trabajan para cualquier empresa interesada en contratar sus servicios para externalizar la totalidad o parte de su distribución en la última milla. Esto permite ofrecer unos costes competitivos y una especialización difíciles de alcanzar con un centro logístico propio, además de convertir la distribución en la última milla en un servicio flexible de pago por uso.

De entre todos los modelos que hemos descrito, los almacenes urbanos son la opción más atractiva para un e-commerce “pure player” que no cuente con tiendas físicas ni tenga interés o recursos para invertir en un centro logístico propio en cada ciudad. El potencial de este modelo queda de manifiesto en el hecho de que potentes inversores como Goldman Sachs o Blackstone están destinando miles de millones de euros a la creación de almacenes urbanos en las grandes ciudades, con el objetivo de hacerse con parte del negocio de la última milla del e-commerce.

En España, operadores como Kubbo están habilitando almacenes urbanos en ciudades como Barcelona, Madrid y Valencia para atender la demanda de las tiendas online que quieren seguir siendo competitivas con entregas ultrarrápidas. Es una de las tendencias del e-commerce en 2020 a las que hay que seguir la pista, porque promete hacer realidad la revolución de la última milla.

¿Qué modelo de distribución en la última milla te parece mejor? ¡Comenta en redes sociales!