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Diferencias entre almacén, centro de distribución y centro de fulfillment

¿Cual es la diferencia entre almacén, centro de distribución y centro de fulfillment?

Aunque en el mundo del e-commerce son términos que se usan a menudo de una manera indistinta, la verdad es que un almacén, un centro de distribución y un centro de fulfillment no son exactamente lo mismo. ¿Conoces sus diferencias? Sigue leyendo para averiguar qué distingue a estas tres instalaciones fundamentales para la logística de las tiendas online.

Cuando pones en marcha una tienda online, es habitual que todo esté en un mismo espacio: las oficinas, el almacén e incluso el despacho del jefe. Casi todas las startups pasan por esta etapa, si no te lo crees echa un vistazo a cómo eran las primeras oficinas que tuvo Amazon… ¡en un garaje! 

Luego empieza a entrar dinero, hay posibilidad de alquilar unas bonitas oficinas y el inventario se traslada a un lugar más apropiado. Algunas tiendas online lo llaman “almacén”, otras prefieren hablar de “centro de distribución” o “centro logístico” y hay quien incluso se refiere a esta instalación como “fulfillment center”. ¿Pero estamos hablando de lo mismo? Técnicamente no, por lo que te conviene conocer las diferencias para hablar con propiedad sobre la logística de tu e-commerce.

En la siguiente tabla puedes ver un resumen y a continuación analizamos las diferencias en detalle:

Almacén Centro de distribución Centro de fulfillment
Función Almacenamiento de stock Distribución de stock Preparación y envío de pedidos
Tiempo de almacenaje Semanas o meses Días o semanas Horas o días
Ubicación Fuera de la ciudad Fuera de la ciudad Cerca o dentro de la ciudad
Equipos Recepción y expedición Recepción y expedición Preparación de pedidos
Necesidad de personal Reducida Media Alta
Ventaja competitiva Capacidad Conectividad Proximidad

 

¿Qué es un almacén?

Si queremos ser realmente precisos, la definición de “almacén” que nos ofrece la Real Academia es la siguiente: “edificio o local donde se depositan géneros de cualquier especie, generalmente mercancías”. Es decir, los almacenes están pensados para albergar la máxima cantidad posible de stock durante periodos de tiempo más o menos largos (semanas e incluso meses), pero no para distribuirlo. Por tanto, un almacén cuenta con una cantidad de personal bastante reducida, no dispone de equipos para la preparación y manipulación de pedidos (más allá de los palets y grandes conjuntos) y suele estar alejado del centro urbano con el objetivo de reducir los costes del suelo.

En definitiva, el almacén recibe la mercancía del fabricante o el distribuidor y la guarda durante el tiempo que sea necesario, antes de remitirla a un centro de distribución o de fulfillment, que es donde se procesará finalmente para su entrega al cliente en forma de pedidos individuales. 

¿Qué función juega un almacén en el mundo del comercio electrónico? Pongamos un ejemplo para entenderlo: un e-commerce de moda que empieza a comprar las colecciones de la próxima temporada. En lugar de guardarlas en sus centros logísticos, que están llenos con la ropa de la temporada en curso, deposita el género en un almacén, donde se guardará hasta que empiece a salir a la venta. El almacén también será el lugar al que irá a parar el inventario sobrante de las campañas de ventas anteriores, previamente a darle salida a través de un outlet u otro canal. 

Como en el mundo del e-commerce se trabaja cada vez más con flujos tensos, es decir, se intenta almacenar lo mínimo posible para reducir costes, el concepto de “almacén” cada vez se usa menos.

¿Qué es un centro de distribución?

El centro de distribución, o centro logístico, es el concepto que hoy en día tenemos más asociado con la logística del e-commerce, aunque como ahora veremos no siempre lo usamos correctamente. Un centro de distribución es una instalación en la que se reciben y almacenan mercancías durante un tiempo limitado con el fin de remitirlas después a otras empresas (generalmente distribuidores) o a centros de fulfillment de e-commerce, pero no a los compradores finales. El tiempo de permanencia de la mercancía es de días o semanas, bastante inferior al de un almacén.

Por esa razón, los centros de distribución acostumbran a contar con equipamiento para la recepción y expedición de mercancías, pero no para la preparación de los pedidos. También suelen tener más personal que los almacenes, porque se realizan más operaciones de movimiento de mercancías. Aunque suelen estar más cercanos a las ciudades, los centros de distribución raramente se ubican en su interior porque sus necesidades de espacio siguen siendo altas (y el suelo urbano es caro).

Pongamos por ejemplo un fabricante de electrónica internacional que tiene sus fábricas (y almacenes) en Asia. Desde allí, envía su stock a un centro de distribución europeo o nacional, desde donde se hacen llegar los productos a los distribuidores o tiendas online que los venderán. Por tanto, el centro de distribución no se encarga de enviar el pedido al cliente final, si bien en algunos e-commerce los centros de distribución pueden hacer también funciones de fulfillment.

¿Qué es un centro de fulfillment?

Llegamos al tercer concepto que queríamos aclarar y que es el denominado “fulfillment center”. Como ya explicamos, un centro de fulfillment es una instalación en la que se preparan y envían los pedidos de los clientes de las tiendas online. Por tanto, su función es recibir las mercancías desde el centro de distribución, almacenarlas el mínimo tiempo posible, preparar los pedidos y entregarlos. Por esa razón, es importante que el centro de fulfillment esté próximo al cliente, muy cerca de los grandes centros urbanos o incluso dentro de ellos. Esto eleva los costes, pero agiliza las entregas y, como la rotación del stock es rápida, sus requerimientos de espacio son menores.

Por seguir con los ejemplos, una tienda online que vende productos de decoración en toda Europa puede tener un almacén en su sede central, un centro de distribución para cada país o región y centros de fulfillment en las grandes ciudades para poder entregar más rápido los pedidos.

A medida que se acelera la carrera de la última milla de los pedidos de e-commerce, los centros de fulfillment tienen cada vez más demanda. Las tiendas online que quieren competir con los gigantes como Amazon o El Corte Inglés se dan cuenta de que necesitan contar con instalaciones logísticas especializadas que sean capaces de preparar y entregar pedidos en dos horas o incluso menos.

Esta posibilidad no está al alcance de todos los e-commerce, porque tener un centro de fulfillment propio en cada gran núcleo urbano requiere elevadas inversiones y una importante operativa. Por eso están surgiendo servicios de fulfillment para tiendas online que satisfacen esta necesidad. 

Los operadores de fulfillment para e-commerce como Kubbo cuentan con hubs logísticos en las principales ciudades, personal especializado y equipos de última generación para preparar los pedidos con la máxima agilidad. Esto se complementa con servicios de entrega ultrarrápida de pedidos de tiendas online, que son capaces de llegar hasta los clientes igual o incluso más rápido que los grandes e-commerce. Porque, al final, lo que cuenta es que el tiempo que pasa entre el momento en que un cliente hace un pedido y lo recibe en su domicilio sea el mínimo posible. 

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